El pasado 19 de mayo fue liberada la nueva versión del núcleo Linux, 2.6.39. Sé que para algunos puede sonar redundante unir ‘núcleo’ con ‘Linux’, ya que Linux es el núcleo del sistema operativo, pero como muchos también llaman indistintamente al sistema operativo GNU/Linux como Linux, es importante hacer la explicación.
La versión 2.6.39 trae muchas novedades, entre ellas el soporte para el framework ipset, lo que facilitará la configuración de firewalls, y mejoras en el rendimiento para sistemas de archivos ext4, muy comunes en las distribuciones de GNU/Linux actuales.
Como siempre, se añade soporte para cientos de dispositivos, entre ellos las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de alto rendimiento de AMD, drivers para las teclas de función de los portátiles Samsung, y para las tarjetas Wi-Fi Realtek series RTL8192CU y RTL8188CU.
Aquí puede ver un listado más detallado de nuevos dispositivos soportados listado más detallado de nuevos dispositivos soportados por el nuevo kernel.
Siguiendo esta noticia, se hace eco en el blog de los desarrolladores del núcleo acerca de la posibilidad de que la próxima versión del núcleo no sea la 2.6.40, sino la 3.0. En principio, Linus Torvalds propuso hacer el salto a la versión 2.8.0 porque “algunas voces en mi cabeza me dicen que los números se están haciendo muy grandes”, pero ahora parece inclinado a que la próxima versión sea la 3.0, en parte porque marcaría el inicio de la tercera década de Linux.
A esto, el hacker húngaro Ingo Molnar responde que es mejor esperar a la 2.6.42 y de ahí sí dar el salto a la 3.0. Otra de las razones propuestas por Linus es que este año, marca el comienzo de la tercera década del kernel, ocasión propicia para lanzar la rama 3.0.
